El levantamiento del velo de la política: La gestión municipal no es cosa de marcas | Marbella Directo

El levantamiento del velo de la política: La gestión municipal no es cosa de marcas

El levantamiento del velo de la política: La gestión municipal no es cosa de marcas

Existe en derecho una doctrina, la teoría del levantamiento del velo, que los jueces aplican con el fin de conocer lo que existe debajo de la apariencia externa de una sociedad, de tal manera que ese gesto simbólico de levantar el velo se hace con el fin de ver lo que hay debajo, quienes se ocultan en su seno, y perseguir las prácticas de aquellos que se valen de una marca como meros instrumentos para determinados fines.

Bárbara Sánchez

Visto lo visto, no es mal momento ahora para levantar ese velo en el ámbito de la política, concretamente, en la política municipal, porque es este ámbito donde los ciudadanos van a encontrar las respuestas inmediatas a sus necesidades más básicas y, esas, no las solventan las marcas sino las personas. Levantar el velo de los partidos políticos para ver quiénes hay detrás de las siglas y tomar conciencia sobre si, realmente, van a ser capaces de dar solución a un problema del día a día.

Ni Albert Rivera, ni Santiago Abascal a lomos de su caballo vendrán a solventar los problemas de limpieza, ni el de la barandilla que se ha roto en una plaza. Es momento de tomar consciencia de quiénes son los que aspiran a ocupar la responsabilidad de ser concejal de una ciudad como Marbella y cuáles son sus méritos y aspiraciones, si para la ciudad vale cualquiera que un partido haya decidido horas antes -y a marchas forzadas- de que se cerrase el periodo para presentar una candidatura electoral. Banalizar la política municipal es algo que a los marbellíes ya nos salió muy caro.

Ese poco arraigo con la ciudad y con la vida pública de las candidatas de Ciudadanos y Vox han dejado una campaña electoral que, pese a que se presumía sería intensa y emocionante, sólo la han convertido en paradójica, con aspirantes a alcaldesas que pasan de puntilla y sin hacer ruido no vaya a ser que digan algo que demuestren su poca capacidad de gestión o su escaso conocimiento de la ciudad que aspirar liderar. La campaña electoral que se está viviendo en Marbella, está poniendo de manifiesto la existencia de partidos que quieren vivir de las modas y marcas mostrando un desprecio absoluto por la ciudad, y casi, si me apuran, por lo propios ciudadanos, a quienes parecen considerar de fácil engaño ofreciéndoles el caramelito de la marca como si de niños se tratasen.

Insisto, aquí no vendrán ni Rivera, ni Abascal, aquí se quedarán dos candidatas que sin haber pasado por la ciudad en los últimos meses aspiran a sentarse en su sillón tratando de tú a tú a personas que llevan meses y años trabajando por hacer de Marbella un lugar mejor, cada uno con sus propios ideales, pero lidiando día a día con los problemas de los vecinos y de la ciudad.

Podrán gustar más o menos, se podrá simpatizar más o menos, pero en esta ciudad hay candidatos por derecho que llevan tiempo pataleándose las calles para que vengan ahora aquellos que, con las camisas impolutas, quieren entrar al reparto del pastel auspiciados por una marca. En este contexto electoral, el devenir de la política, nos ha puesto sobre la mesa líderes que se han ganado a pulso representar a Marbella. Así, podemos distinguir candidatos como Ángeles Muñoz (PP), José Bernal (PSOE), Rafael Piña (OSP) o Miguel Díaz (IU), activos en política y con experiencia, también los de nuevas formaciones como Javier Lima (Impulsa Ciudad) o Diego Escalona (UCIN Marbella) que de una forma u otra se han movido por el municipio haciendo frente a diferentes problemáticas e, incluso, Marco Arafat (Podemos), quien también ha atravesado momentos de mayor y menor presencia, y Dumet Grayeb (Pasur), candidato empecinado que se ha convertido ya en un histórico en las elecciones municipales de Marbella, parecen tener mayor interés en Marbella que el que otras se empeñan en mostrar bajo una actitud titubeante.

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