Daniel Zarzuela: “Yo no me perdería la procesión porque se van a vivir momentos únicos” | Marbella Directo

Daniel Zarzuela: “Yo no me perdería la procesión porque se van a vivir momentos únicos”

2019-10-08 08:00:00
Daniel Zarzuela: “Yo no me perdería la procesión porque se van a vivir momentos únicos”

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia a su entrada en Jerusalén y María Santísima de la Paz y la Esperanza, ‘La Pollinica’, concluye este viernes 11 de octubre los actos de celebración del 50º Aniversario de la primera salida procesional de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia y lo hace por todo lo alto, con una salida procesional extraordinaria. Para acercarnos un poco más esta jornada histórica y a las vivencias de este año hablamos con su Hermano Mayor, Daniel Zarzuela.

Bárbara Sánchez: En octubre de 2.018 se presentaba la programación para esta conmemoración, ya ha pasado un año y están a punto de concluir ¿Cómo lo resumirías?
Daniel Zarzuela: Ha sido un año, para empezar, muy emotivo porque ha habido actos de todo tipo pero, sobre todo, entrañable por lo que la gente ha participado. El día que hicimos el homenaje a los hermanos fundadores, el día del Congreso de Hermandades de ‘La Pollinica’, se cumplen 50 años de la salida de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia… Han sido un cúmulo de sensaciones y ahora vamos a ponerle el broche de oro con la salida extraordinaria y la exposición fotográfica que se complementa perfectamente con la publicación de la revista Hosanna.

B.S.: ¿Y cómo ha sido la acogida de esos últimos actos?
D.Z.: La gente me ha parado por la calle, les ha hecho ilusión ver esas imágenes y eso es el mayor orgullo. Lo que intentamos desde la Junta Directiva era estar a la altura de lo que la cofradía se merecía, lo hemos intentado y creo que lo hemos conseguido. Ha sido una acogida bastante buena, los propios trabajadores del Hospitalillo me han comentado que ha habido muchas visitas y había gente que paraba en la Capilla –de San Juan de Dios- a preguntar dónde era la exposición. Y la revista Hosanna ha volado.

B.S.: ¿Con qué te quedarías de todo lo que ha sucedido este año?
D.Z.: Con la participación de los hermanos en todo lo que se ha hecho. Ya de por sí la vida de una cofradía es mucha actividad y tener dos vertientes, para el aniversario y para el día a día… Cuando se consiguen los retos es porque los hermanos han participado. De eso es de lo que más orgulloso me tengo que sentir. La Hermandad creo que ha demostrado que está muy viva, con muy buena salud y con gente joven dispuesta a empujar cuando nosotros demos un paso al lado.

B.S.: Por lo que dices sobre la participación imaginamos que para el viernes ya está todo listo.
D.Z.: Sí, estamos prácticamente listos. Llevamos desde principios de septiembre abriendo los fines de semana la Casa Hermandad para que los hermanos viniesen a retirar su papeleta de sitio, los cíngulos, a tallarse… Ahora mismo estamos rondando entre hombres de trono y el cortejo unas 200 personas, sin contar con la banda y eso es también para sentirse orgulloso.

B.S.: ¿Y cómo se puede organizar tantos actos y con tantas personas?
D.Z.: Se organiza con mucho trabajo. Tanto yo como mi Comisión Permanente llevamos un mes de agosto de continua preparación con la exposición, la revista, con la cruceta musical para el recorrido, preparando los enseres… son muchas pequeñas aristas pero la Junta de Gobierno ha estado al mil por mil. Nada de lo que se haga el viernes y de lo que se ha hecho hasta ahora es fruto de la casualidad. Hay muchas horas de trabajo, mucho empeño y mucha ilusión porque las cosas salgan bien. Soy una persona muy meticulosa y perfeccionista, no permito en ningún momento la relajación, no va conmigo.

B.S.: Prueba de ello son los ensayos que habéis estado realizando con los hombres de trono
D.Z.: Sí, mañana terminamos con los ensayos. Hemos estado cuatro días y hoy es el quinto. Entiendo que todos tenemos familia, trabajo, un día a día, y es complicado darle el sitio a la cofradía, pero es verdad que el sitio hay que dárselo ahora. Hemos tenido una media de 40-50 personas por ensayo. Es bueno tener las ideas claras de lo que vamos a poner en la calle el viernes. Es otra cosa más de la que proponemos y hay respuesta y eso nos permiten seguir tirando hacia arriba.

B.S.: De todo lo que hay programado, ¿qué tienes más ganas de ver?
D.Z.: Yo tengo ganas de ver la procesión en la calle. No va a ser una procesión al uso, todo es novedoso, el trono, el recorrido, la hora, el día, el acompañamiento de la Agrupación Musical Pasión de Linares que nos va hacer todavía más grandes, había un equipo engalanando las calles, se va a preparar la petalada… son tantas cosas. Por un lado, tengo ganas de que llegue ya el día, y por otro, estás con la pena de que se pasará el día.

B.S.: ¿Y qué vas a echar de menos de vuestra salida el Domingo de Ramos?
D.Z.: Por supuesto, el encanto o nuestra seña de identidad que es la salida y el encierro de nuestra capilla. Llevo 31 años en la Cofradía, desde los 17 años he sacado a la Virgen de la Paz y la Esperanza y yo iba debajo e iba tan tranquilo sacándola por debajo de ese dintel. Ahora, como Hermano Mayor tienes el corazón un poco encogido, los nervios se llevan de otra manera, pero sí es verdad que voy a echar de menos esa salida y esa recogida, pero bueno, entiendo que ganamos en otras partes.

B.S.: Has destacado el acompañamiento musical, ¿qué punto le recomendarías a quien vaya este viernes y que no tienen que perderse?
D.Z.: Yo no me perdería la procesión porque se van a vivir momentos únicos. Hay cinco partes en el recorrido que hemos querido destacar por lo emblemático de la situación y que llevamos preparando con Pasión de Linares varias semanas. El tramo después del canto de los niños del Bocanegra hasta la entrada en la plaza del Santo Sepulcro y volver a salir, que lo vamos a hacer sin parar y con dos marchas acompasadas, a medida que vaya el Cristo avanzando va a haber una petalada, va a ser muy especial. En calle Tetuán, pasamos prácticamente por nuestra casa hermandad, vamos a llevar una marcha ensayada, también en Huerta Chica y otra en calle Chorrón, porque ahí es donde el grupo joven de El Calvario nos va a hacer la alfombra de sal, y el encierro, que tenemos preparada una pequeña sorpresa. No hay nada a la improvisación están todos los tiempos muy marcados, no hemos dejado nada al azar.

B.S.: ¿cómo estás viendo el sentimiento dentro de la Hermandad con esta salida?
D.Z.: La gente está enchufadísima, con ganas de que llegue el viernes. Quedamos para trasladar al Cristo a la parroquia y montar el altar y había 30 casi 40 personas y la gente con una ilusión porque llegue el viernes terrible.

B.S.: Como Hermano Mayor vaticinabas que iba a ser un día grande, ¿qué esperas de este viernes?
D.Z.: Estamos gratamente sorprendidos por la expectación suscitada. Desde que se conoció el acompañamiento de la Agrupación Musical Pasión de Linares ha sido una pequeña locura. Hay gente que nos ha llamado porque están organizando excursiones de Málaga, de Cabra, de Estepona… se ha suscitado una expectación que yo siempre digo que bendita locura. Son gente que viene a Marbella, que echará el día en Marbella y eso es positivo para todos.

B.S.: ¿Desde cuántos sitios os han llamado?
D.Z.: Se han puesto en contacto con nosotros desde Málaga, desde Cabra, desde la propia Linares que además de tres autobuses de músicos traen uno más con gente de allí, de Estepona, de los pueblos de alrededor, no te puedo decir pero ha habido una expectación muy grande. Igual que en redes sociales donde ha habido muchos comentarios, ha sido una cosa un poco desmedida.

B.S.: Y una vez que el viernes se cierren las puertas de la Encarnación, ¿cuáles son los próximos retos?
D.Z.: Primero tendremos dos o tres semanas de merecidas vacaciones, pero ya estamos metidos en otros estrenos para el Domingo de Ramos, esto es un no parar y nuestra meta a corto-medio plazo es un trono para Nuestra Señora de la Paz y la Esperanza. Cuando pase esta pequeña locura del 50 aniversario necesitamos sentarnos y ver el futuro a corto-medio plazo, pero esto es un no parar, cerramos una ventana, abrimos otra y seguimos. Son cuatro años y en estos cuatro años por nosotros no va a quedar.

publicidad